La inacabable ruta del Metrobús Laguna

*Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.

Luis Alberto López / BCJB

Torreón, Coahuila.- El 16 de noviembre de 2016 arrancaron los trabajos para la construcción del Metrobús Laguna, un proyecto que pretendía mejorar la movilidad de 250 mil usuarios del transporte público en los municipios de Torreón y Matamoros en Coahuila, así como Gómez Palacio y Lerdo en Durango.

La necesidad de un sistema de transporte interestatal se da porque hay cuatro municipios con alta movilidad que comparten actividades económicas, educativas y laborales.

Han pasado cinco años y se han invertido 800 millones de pesos, los laguneros continúan con paradas peligrosas para los viajeros, unidades en mal estado y tiempos largos de espera en las diferentes rutas.

También se han detectado nuevas observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), obras irregulares y han aumentado los daños colaterales a vecinos afectados por la construcción del proyecto.

La proyección de “Modernizar el Transporte Público en la Región Lagunera” fue un compromiso que el exmandatario priista Enrique Peña Nieto (2013-2018) hizo durante su campaña en 2012.

La calidad de vida de los vecinos de la colonia El Arenal empeoró desde que inició el
proyecto.

La inversión anunciada en Coahuila fue de mil 500 millones de pesos, entre las aportaciones de los gobiernos federal, estatal, municipal e iniciativa privada para la construcción de la infraestructura a lo largo de 25 kilómetros y la adquisición de la flotilla de 160 camiones.

El plan fue apoyado por el entonces gobernador coahuilense del mismo partido Rubén Moreira Valdez, al igual que por el ex alcalde de Torreón y actual gobernador del estado, Miguel Ángel Riquelme Solís.

En los últimos informes correspondientes a 2018 y 2019, la ASF expone que hay cerca de 18 millones de pesos por aclarar del contrato para la construcción de la ruta troncal (001-FONADIN-BRT-TOR/16), a cargo de la empresa CEMEX Concretos SA de CV.

Ambos informes (con los folios 2018-A-05000-22-0732-2019732-DS-GF y 2019-A-05000-22-0642-2020 642-DS-GF) señalan mala calidad en los trabajos, deficiencia en su supervisión y la omisión del gobierno estatal para sancionar a los responsables de esas fallas.

Para el ejercicio fiscal de 2018 se realizaron 19 observaciones, de las cuales en cinco no se detectaron irregularidades, seis fueron solventadas y las ocho restantes generaron una promoción de responsabilidad administrativa sancionatoria, además de siete pliegos de observaciones.

En 2019 la ASF pidió al gobierno estatal multar a los responsables de permitir trabajos de mala calidad tan solo en el concepto de pavimento hidráulico, la instrucción no se ha cumplido.

Según indicó la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas en Coahuila a través de dos recursos de transparencia, el procedimiento de sanción “está en segunda instancia”, sin precisar más detalles.

Sin embargo, los señalamientos por parte de la auditoría continúan. El 14 de junio pasado emitió un dictamen en el que establece que hay 856 mil pesos en el ejercicio 2020 que faltan por aclarar.

El documento pide también a la Secretaría de Fiscalización en Coahuila que realice las investigaciones pertinentes y, en su caso, inicie un procedimiento administrativo por irregularidades de los servidores públicos involucrados.

Entre ellas, no dar seguimiento a la ejecución y puesta en marcha del proyecto, además de no demostrar que después de la recepción de la obra se mantuviera “adecuada y satisfactoriamente asegurada”.

Se solicita investigar el motivo por el que no actualizaron el análisis costo-beneficio del proyecto con las variaciones de tiempo y monto, esto tomando en cuenta que el último informe data de abril de 2019 y en ese momento estaba previsto que el Metrobús Laguna arrancara en 2020.

En ese sentido, aún faltan considerar variaciones de la inversión que tendrán la conclusión de la Terminal Nazas, la construcción de la Terminal Mieleras, la adquisición de 160 autobuses y la instalación de un sistema de cobro.

Visualización original: https://metrobus-laguna.netlify.app/

Van por la sexta prórroga

La fecha de entrega del proyecto del Metrobús Laguna se ha postergado cinco veces por diversos alegatos que el gobierno estatal realizó ante la federación.

Fue reprogramada el 9 de agosto de 2018, el 21 de noviembre de 2018, el 14 de junio de 2019, el 14 de noviembre de 2019 y el 5 de junio de 2020, según establece el Quinto Convenio Modificatorio firmado entre el gobierno estatal y BANOBRAS.

El documento indica que el proyecto debería estar listo a más tardar el 30 de junio del 2021 o de lo contrario los entes participantes tendrían que devolver el financiamiento federal otorgado y estimado en 400 millones de pesos.

El titular de la Secretaría de Infraestructura, Miguel Algara Acosta, reveló el pasado 3 de mayo ante la prensa que el estado solicitó una nueva prórroga para tenerlo listo a principios de 2022.

El argumento que dio el funcionario fue que la situación financiera por la pandemia golpeó la economía de los empresarios del transporte que adquirirán unidades para poner a funcionar el sistema, aunque también falta considerar la inversión a cargo del particular que pondría a funcionar las terminales.

En su conjunto falta un gasto superior a los 700 millones de pesos, según el Análisis Costo-Beneficio del Metrobús Laguna con corte al mes de abril de 2019.

Trabajos incompletos que dejaron marginación

En el acceso poniente a Torreón, que conecta con Gómez Palacio, Durango, está la colonia El Arenal donde la calidad de vida de sus habitantes ha decaído después de la construcción de la Estación Nazas del Metrobús Laguna.

La primera etapa de la terminal costó 52 millones 999 mil 607.52 pesos del Fondo Metropolitano, uno de los 108 fideicomisos que eliminó a finales del año pasado el gobierno federal con el aval del Congreso de la Unión con el argumento de malos manejos.

Las vibraciones de las máquinas que demolieron la Plaza Cívica de Torreón para construir la Estación Nazas a principios del 2017, retumbaron en las viviendas de los habitantes de la calle 5 de mayo hasta el punto de que algunos techos están por colapsar.

José Asención Canales Rodríguez, uno de los ciudadanos afectados en El Arenal, compartió que se sienten “olvidados” por el gobierno, sus casas están en riesgo de colapsar y los servicios de agua potable, drenaje y alumbrado están dañados.

Agregó que la falta de iluminación, los daños en las vialidades aledañas y la falta de vigilancia en la zona ponen en riesgo a los vecinos, pues han sufrido robos desde que las obras están abandonadas e incluso cuando piden auxilio a los servicios de emergencia no llegan las ambulancias por la falta de accesibilidad.

Ascención Canales habita una casa cuyo techo se ha desmoronado en partes, las varillas están expuestas y teme que un día les caiga encima lo que queda de la losa en la cocina.

Los vecinos afectados han participado en varias manifestaciones sin tener una respuesta del gobierno. En la última protesta se atrincheraron en el puente de Torreón-Gómez Palacio y de esa manera llamaron la atención de Claudia Álvarez, de Atención Ciudadana, así como de Alfonso Tafoya Aguilar, quien está encargado del Órgano Regulador del Transporte Masivo.

En un recorrido por la zona se constató que hay oficios firmados por el funcionario en los que se compromete a reparar las viviendas y a restablecer los servicios públicos del sector.

La construcción de la Estación Terminal Nazas fue otorgada a la empresa Constructora Regional de La Laguna (CORELA), a través del contrato 008-FMETRO-TOR-16.

La compañía se comprometió a construir la planta de entrepiso en el ‘Área 2’, al desmantelamiento y demolición de la Plaza Torreón y de la Plaza Nueva, así como a construir un puente peatonal de acceso al corredor del transporte público de Torreón.

Las obras tenían que ser entregadas en 2017, sin embargo siguen inconclusas. Es en esa área es donde se ubican las viviendas con afectaciones estructurales.

Al recorrer la zona se nota abandono. Resalta una plancha de concreto sin el símbolo identitario que debían reponer y tampoco hay un área verde nueva.

La realidad difiere de las proyecciones y los planos de la obra que estuvieron disponibles en la página de Compranet.

La Estación Nazas del Metrobús Laguna sirve como basurero clandestino.

Estaciones inconclusas

La Estación Nazas es el punto donde se pretende lleguen los camiones de pasajeros y junto a ésta habrá una plaza comercial, según un anuncio hecho por el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís el 10 de junio de 2019.

La Secretaría de Infraestructura a través del Órgano Regulador del Transporte Masivo, emitió una convocatoria para que una empresa equipe y termine la Terminal Nazas, además de que inicie la construcción de la Terminal Mieleras, cuya operación se daría en concesión por 20 años.

La empresa Gas del Noreste SA de CV fue la única que concursó y ganó la Licitación Pública Número SIT-ODT-01-18 en junio de 2018.

De la Terminal Mieleras salta a la vista que nada más hicieron limpieza y nivelación del terreno, mientras que de la Nazas no hay ningún cambio porque permanece con una apariencia de abandono y como basurero clandestino.

Se buscó la versión de Alfonso Tafoya Aguilar, titular del Órgano Regulador del Transporte Masivo, para que explicara el estatus del convenio, el plan de la culminación de las estaciones y la manera en que se pagará por las afectaciones cometidas en perjuicio de los vecinos de El Arenal; sin embargo, primero argumentó problemas de agenda y luego no respondió mensajes del reportero, quien fue insistente para conseguir su versión.

Por su lado, su superior, el secretario de Infraestructura Miguel Algara Acosta evadió hablar de las terminales con este reportero cuando se le abordó y argumentó que son temas que ya no le tocan a su dependencia por tratarse de una inversión privada, aunque la licitación fue emitida por el gobierno estatal.

Puentes instalados como complemento a las obras del Metrobús Laguna carecen de los

Puentes y paraderos irregulares

La construcción de las obras del Metrobús Laguna también tiene en su historial trabajos sin los permisos que la autoridad estatal debió tramitar ante el Ayuntamiento de Torreón para saber si las obras coinciden con el plan de vialidades.

La solicitud con el folio 00351421 ante la Plataforma Nacional de Transparencia y dirigida al municipio lo confirma, pues tres puentes peatonales construidos sobre la carretera Torreón-Matamoros que son complemento a la ruta troncal no están avalados por la autoridad municipal, aunque invaden parte del arroyo vehicular en las calles Torre Eiffel, Pescador y Felipe Ángeles.

La última de estas vialidades servía como un complemento al crucero inteligente “Vasconcelos” ubicado a unos metros y era un acceso a la colonia Felipe Ángeles.

“Se tomó arbitrariamente la calle y al hablar nosotros con el ayuntamiento de Torreón se cruzaron de brazos, porque me dijeron muy claro que es una obra que se llevaron al gobierno del estado y no podemos hacer nada”, reclamó Gerardo Espino, vendedor del sector.

En ese sentido, el 12 de marzo de 2019, el Órgano Regulador del Transporte Masivo le solicitó a la Dirección de Ordenamiento Territorial y Urbanismo la autorización para la construcción de la infraestructura y ésta le respondió vía oficio las necesidades.

Entre ellas, una anuencia vecinal, un trámite ante Cabildo para el uso de las calles, así como la colocación de señalética especial en una de las vialidades que tiene que ver con un crucero inteligente y de esa forma evitar accidentes. Hasta hoy, el Órgano Regulador no ha entregado los documentos.

A la falta de permiso de los puentes se suma también que los paraderos ubicados sobre el bulevar Revolución y la carretera Torreón-Matamoros tampoco fueron avalados por el ayuntamiento, según otro recurso de transparencia promovido por este reportero.

Los actos vandálicos se han hecho presentes en la infraestructura del Metrobús Laguna.

El alto costo para la comunidad

La promesa de modernizar el transporte urbano en un corto plazo iba acompañada de una tarifa económica para los usuarios, misma que no se realizó porque se han registrado incrementos del pasaje en las 26 rutas de Torreón.

Entre 2017 y 2019 el costo por viajero subió de 9 a 13 pesos por decisión del Cabildo, que se equipara a los precios del transporte de ciudades como Monterrey, pero el parque vehicular sigue siendo el mismo.

“Lo que sí ha cambiado es el precio que no corresponde a la calidad que se tiene en otras ciudades ni con quienes manejan los camiones o la frecuencia de rutas”, afirmó Ernesto Saldaña, habitante de Gómez Palacio, Durango, quien a diario debe acudir a Torreón para trabajar.

Recordó que cuando se anunció el Metrobús Laguna hubo dudas en torno al proyecto y si realmente iba a beneficiar a la ciudadanía porque, aunque existiera una ruta troncal, habría que abordar otras unidades para llegar a distintos destinos.

La Ley de Transporte y Movilidad Sustentable para el Estado de Coahuila establece en su Artículo 52 que la antigüedad de las unidades no debe rebasar los 12 años, pero más de la mitad de los camiones urbanos superan ese periodo.

Los terrenos de donde estará ubicada la Terminal Mieleras sólo presentan trabajos de
limpieza y nivelación de terrenos.

Según el representante del Comité Técnico de Transporte en Torreón, José Ángel Cuéllar González, un 80 por ciento del parque vehicular en Torreón supera los 12 años de antigüedad, si se toman en cuenta las 560 concesiones de camiones urbanos y 100 de suburbanos que operan en la ciudad.

Culpó al proyecto del Metrobús Laguna de esta situación, pues la falta de un modelo de negocios no les permite adquirir nuevas unidades.

“La realidad es que ellos han incumplido en varias ocasiones y solicitado ampliaciones porque no han tenido ni los números (del modelo de negocios) ni la obra civil”, respondió el empresario quien agregó que desde que arrancaron con las obras hace casi un lustro no fueron involucrados directamente y por ende la conformación de un plan financiero se complicó.

Cuéllar González dijo que algo que puede acelerar el proyecto es el cambio de la administración municipal de Torreón en unos meses, pues ahora el gobierno estatal priista tendrá un aliado del mismo partido en el nivel municipal.

“Van a tener más libertades para tomar ciertas decisiones, por ejemplo, una muy sencilla: siendo el municipio del PRI le puede recibir al gobierno del estado la obra aunque no esté terminada o tenga defectos”, añadió el transportista.

Hay quienes señalan que el modelo de negocio y la modernización de unidades no es lo único que debe tomarse en cuenta en la fase final del proyecto, porque hay un deterioro notorio en la infraestructura civil construida con recursos públicos.

“Nos preocupa porque carece de mantenimiento y seguridad, hay bastantes daños por choques e inclemencias del clima. Creo que no hay un estudio adecuado que diga al día de hoy el estatus”, dijo Óscar Omar Puentes, presidente del Colegio de Arquitectos de La Laguna.

Dijo que si bien la ciudadanía ya adoptó de alguna manera la infraestructura construida no hay una idea de cómo va a operar.

“Se vienen más a detalle problemas de funcionamiento, cultura de la ciudadanía y cuellos de botella que se van a formar por toda la movilidad”, acotó el especialista.

A casi tres años de que Peña Nieto dejó la presidencia de México su compromiso 116 sigue en vilo.

La memoria documental del proyecto expone que en 2017 agregaron al nombre del proyecto las palabras “primera etapa” y dieron como cumplido meses después el plan sin que en Gómez Palacio y Lerdo avanzara, como puede constatarse en la página oficial del ex presidente: (www.epn.mx/compromisoscumplidos/durango/).

Créditos adicionales: 
Ilustración de apertura, Carlos Mendoza.
Visualización: Salvador Barrón.
Fotografías y video: Gerardo Pineda