Arcelia Ayup Silveti incursiona en la poesía con ‘Astros sin descifrar’

Portada del libro "Astros sin descifrar" de Arcelia Ayup. Ilustración de Brenda Álvarez Tostado Vargas.

Arcelia Ayup Silveti nos revela una nueva faceta de su escritura con Astros sin descifrar, obra que marca su incursión formal en la poesía. El libro, integrado por cincuenta y cuatro poemas breves de métrica libre, se despliega en cuatro estaciones emocionales: «Fuego de Eros», «Letras para él», «Señal insomne» y «Lluvia profusa».

Aunque parte del amor —tema inagotable— Arcelia rebasa cualquier convencionalismo. Su escritura entrelaza sensualidad y reflexión, el cuerpo y la conciencia de su finitud, el deseo y la búsqueda de sentido. Aquí los cuerpos terrenales son también cuerpos celestes, orbitando en la estela del tiempo y destinados a diluirse en ella.

La voz poética cuestiona, con sutiles guiños críticos, las concepciones más arraigadas del amor romántico y asume las renuncias que ello exige:

No pido albergar en tus latidos,
tampoco mimetizarme
en tus sueños entramados.

Sólo compartir lo efímero en un parque,
o decirnos verdades en un viejo café.

Su universo lírico, exuberante en imágenes, colores y aromas, revela una proclividad al hedonismo lúcido: un goce que sabe de la fragilidad del instante y del acecho constante del tiempo. El placer se vuelve paliativo y resistencia, un lugar donde el cuerpo se aferra al presente:

¿Dónde guardaré el sol cuando llegues?
Cuando tus dedos en mis pezones
amordacen el reloj de arena

El libro es también una búsqueda de identidad, un diálogo consigo misma, una señal enviada a través del tiempo para descubrir qué vuelve intacto o transformado. Esto se evidencia en la conversación interna entre los poemas «Astros sin descifrar» y «Letras para armar», donde la repetición de líneas funciona como rectificación después de la experiencia.

En el primero, la voz declara: «Somos astros sin descifrar», reconociendo un misterio.

En el segundo, el enigma se abre: «somos otros y no lo sabíamos», para finalmente dar forma a una declaración de sentido: «somos letras para armar».

En conjunto, Astros sin descifrar traza una cartografía emocional que va del erotismo al desconcierto, del gozo al desencanto, de la plenitud al silencio. Es un libro que pregunta cómo elegimos vivir, cómo enfrentamos lo efímero, cómo resistimos la conciencia de nuestra propia finitud.

Somos éstos que beben,
se contemplan entre sí
y siguen sus incendios.
Soy.
Eres.
Sentimos:
el duende mira.


*Arcelia Ayup Silveti presentó su poemario Astros sin descifrar el pasado jueves 13 de noviembre en la Universidad Autónoma de La Laguna ante un cálido público.