Cancha Pública, Ilustración: Miguel Sifuentes

Cancha Pública: En busca del DT ideal

Para este año 2023, la Selección Mexicana tiene varios compromisos en puerta (que tardarán casi tres meses en llegar). Aún sin un hombre que los dirija, el calendario para el Tri marca Liga de Naciones de la Concacaf (23 y 26 de marzo ante Surinam y Jamaica), Copa Oro (del 26 de junio al 16 de julio) y una serie de partidos amistosos en Fechas FIFA.

El tema, por ahora, radica en encontrar a esa persona ideal de pantalón largo que dirija desde el banquillo. La parte polémica de siempre: ¿es mejor un entrenador del medio mexicano o resulta más valioso el aporte que pueda brindar alguien que venga de afuera? ¿Tiene que ser mexicano o un extranjero con mayor bagaje?

De entre las opciones “lógicas”, de esas que todo el mundo futbolero en el país menciona, están dos de los de siempre: Miguel Herrera y Ricardo Ferretti, además uno que se ha sumado en los años recientes gracias a trabajo sólido en los clubes en los que ha trabajado, Guillermo Almada. ¿Habría más nombres en la baraja de la Federación Mexicana? Seguramente sí. Sorpresas, incluso.

Históricamente, el combinado nacional ha sido dirigido por 44 entrenadores a la fecha (la mayoría mexicanos). Cuatro de esos timoneles fueron argentinos: César Luis Menotti, Cayetano Rodríguez, Ricardo La Volpe y Gerardo Martino, además de dos húngaros (Gyorgy Orth, Árpád Fekete), dos españoles (Juan Luque de Serrallonga y Antonio López Herranz), dos colombianos (Juan Carlos Osorio y Luis Pompilio Páez), un inglés (Alfred Crowle), un serbio (Bora Milutinovic), un brasileño (Ricardo Ferretti) y un sueco (Sven-Göran Eriksson).

De todos ellos, ¿quién ha sido el más exitoso? ¿Quién ha llevado el nombre de México más alto para tenerlo como referencia a la hora de escoger al nuevo encargado del seleccionado tricolor? La decisión no es sencilla; se dice que, después de la del presidente de la república, el DT del Tri ocupa la silla más caliente en el país. Las críticas y millones de miradas se vuelcan a él durante, por lo menos, los tres años y pico que dura el camino al siguiente Mundial (en caso de que no tenga que salir antes por malos resultados).

El técnico que esté al frente de la Selección Mexicana no solo debe tener capacidad y conocimiento futbolístico, también necesita temple para no perder la cabeza ante la incesante crítica. Debe saber llevar una relación “amigable” con los medios de comunicación.

Luego del partido entre Argentina y México, durante el pasado Mundial, quedó la sensación amarga de la derrota 2-0 que mantenía con posibilidades a los sudamericanos, mientras que a los nuestros los ponía al borde de la eliminación. Imposible no pensar en suspicacias, o en la natural simpatía que Gerardo Martino, el entrenador del Tri, tendría por el rival, que en este caso se trataba de la selección de su país. De ahí, toma fuerza el argumento que el nuevo DT tiene que ser mexicano, aunque eso tampoco garantiza nada.

De la Copa del Mundo Argentina 1978, cuando se decía que México llevaba a una de sus mejores representaciones en la historia y estaba destinado a escribir páginas de triunfo, solo queda un amargo recuerdo. En aquella selección estaban jugadores como José Reyes, Hugo Sánchez, Alfredo Tena, Guillermo Mendizabal, Leonardo Cuéllar, Ignacio Flores, Javier Cárdenas, Enrique López Zarza, Cristóbal Ortega y Víctor Rangel, dirigidos por José Antonio Roca. El Tri consumó uno de los peores fracasos en mundiales.

México no calificó a España 82, pero para el Mundial de 1986 (el segundo en casa), tuvo al mando al serbio Bora Milutinovic, quien a la postre se convirtió en el más ganador con 54 victorias, además de ser el seleccionador extranjero que más partidos ha estado al frente del Tricolor. Con Bora, México llegó a los cuartos de final, donde fue eliminado por Alemania en penales. La revolución había comenzado.

Un castigo por parte de la FIFA impidió que el Tri participara en el Mundial de Italia 1990, pero a partir de Estados Unidos 1994 a la fecha, no ha dejado de estar en ninguna cita mundialista. Y desde entonces, hasta antes de Catar 2022, siempre se había llegado a la segunda fase del torneo, octavos de final. En este lapso (28 años y 7 Copas del Mundo), México fue dirigido por cinco entrenadores nacionales y dos extranjeros (un argentino y un colombiano). Todos con el mismo resultado. En el Mundial del año pasado, bajo el control de otro argentino, México retrocedió al quedarse en la fase de grupos.

El argentino Ricardo Gareca también podría ser una opción viable para dirigir al Tri de cara a la Copa del Mundo 2026. “El Flaco” estuvo cerca de calificar a Perú al Mundial de Catar 2022, pero se quedó en la eliminatoria internacional contra Australia, en una definición en penales. Con el combinado peruano, Gareca consiguió un tercer lugar en la Copa América 2015, llegó a cuartos de final en la Copa América Centenario, se clasificó a la Copa Mundial 2018 (tras 36 años de ausencia), logró el subcampeonato en Brasil 2019 y un cuarto lugar en la Copa América 2021.Un par más de opciones más para la FMF podrían ser el mexicano “Jimmy” Lozano, aunque quizá está muy “verde”, y el también argentino Mauricio Pochettino (falta que quiera venir).

Más allá de su nacionalidad, el próximo encargado de dirigir los destinos de la Selección Mexicana tendrá que tener claro el objetivo: trascender. Ya no se trata de pensar en llegar al famoso “quinto partido”, sino de calificar al Mundial, primero, y luego ir con la idea de ganar el torneo. El nuevo DT tiene que saber lidiar con los medios de comunicación del país, que muchas veces hablan de todo menos de futbol, y hacer lo propio con la Federación, sus imposiciones y decretos.

La tarea luce complicada. Al final, la recompensa está para el que se atreva a tomar riesgos, y la verdad es que ya no quedan muchos técnicos mexicanos que puedan ofrecernos algo diferente.

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